En "Dicho de otro Modo" hablamos con el joven escritor mendocino, que lanza su libro de poemas a través de la editorial Caburé Libros. Concebido como una necesidad visceral de volcar al papel pensamientos acumulados desde la adolescencia, el proyecto se encuentra en etapa de preventa.
Con solo 20 años y un recorrido en la escritura que comenzó a los 12, Julián Nazareno Amaya presentó Grafomanía, una obra poética que ya está disponible en preventa en el sitio web de Caburé Libros. El libro no nació bajo la premisa estructurada de una publicación formal, sino como una acumulación de textos surgidos de la urgencia de volcar certezas e interrogantes en el papel. "En sí, presentar un libro de poesía ahora es un acto de valentía y a la vez es una locura", expresó el autor durante una entrevista en la que abordó el reto de publicar lírica en el contexto actual.
En cuanto al enfoque de su obra, Amaya remarcó su intención de despojar a la poesía de solemnidades e intelectualismos rígidos. "Busco que se sienta un poco más cercana a la gente, no algo tan académico y lejano", explicó. Para el autor, el ejercicio de volcar la voz propia al texto funcionó desde el comienzo como una vía de desahogo.
La obra, estructurada en 50 páginas con un poema por hoja en su mayoría, transita por la obsesión de procesar dudas y vivencias que se resignifican con el paso del tiempo. Lejos de dirigirse a un público de especialistas, Amaya espera que el lector encuentre un reflejo en sus líneas. "No busco probar al lector, sino mostrarle el viaje de una persona que empezó con muchísimas dudas y termina entendiendo alguna cosa", concluyó el mendocino, quien además anticipó que ya se encuentra trabajando en más proyectos.