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A 50 años del golpe: embarazadas y apropiaciones vinculadas a Mendoza
29 de mayo de 2026

A 50 años del golpe: embarazadas y apropiaciones vinculadas a Mendoza

Por Natalia Brite: Comunicadora social y especialista en memorias colectivas, derechos humanos y resistencias

Muchas han sido las formas en la cuales el terrorismo de Estado, la violencia sistemática y el genocidio atravesaron la vida de las infancias. Sobre esto habrá un juicio en el futuro próximo. Esto por el impulso de algunos y algunas de esas infancias, hoy personas adultas que, con el acompañamiento de abogados y abogadas querellantes, y con la rigurosidad del trabajo del Ministerio Público Fiscal de la Nación y su oficina fiscal dedicada a la investigación de violaciones a los derechos humanos cometidos en Mendoza. Niños y niñas que fueron retenidas y violentadas durante allanamientos en sus casas, mientras se llevaban a su madre, a su padre. Infancias que pasaron por centros clandestinos de detención. Infancias que fueron secuestradas y que luego, de diversas y perversas formas, volvieron a sus familias de origen. Infancias que, aún vueltas a sus familias de origen, fueron privadas de sus historias.

Por supuesto, lo que es más conocido, infancias apropiadas. Niños y niñas que nacieron en centros clandestinos de detención, maternidades clandestinas a cargo de los perpetradores. También infancias que fueron secuestradas junto a su madre, o su madre y su padre, a muy corta edad. En ambos casos, que fueron apropiadas y puestas en manos de agentes de las fuerzas de seguridad o militares, o en manos allegadas a ellos. Se trata de las y los nietos que Abuelas de Plaza de Mayo buscan desde 1977, a través de su organismo de derechos humanos y la red nacional por el derecho a la identidad que construyó en casi 50 años.

Según información trabajada durante años por organismos de derechos humanos, investigaciones desde las ciencias y desde el Espacio para la memoria y los derechos humanos ex–D2 de Mendoza, podemos relevar algunos datos respecto de estos últimos casos, de apropiación y búsqueda vinculados a esta provincia.

Hay ocho mendocinas que estaban embarazadas al momento de secuestro y cuyos bebés aún no han restituido su identidad. Se trata de Adriana Bonoldi, María Ester Peralta, Patricia Palacín, Blanca Buena Nueva Monelos, María Inés Correa Llano, Elsa Sosa García, Graciela Irene Quesada Ayub y Olga Roncelli López.

Marcelo Carrera esperaba ser padre junto a Adriana, Oscar Alfredo Zalazar con María Ester, Roberto Toranzo con Patricia, Carlos Jakowczyk de María Inés, Isaac Ibarra era la pareja de Elsa y Guillermo García Cano de la sanrafaelina Graciela.

En tres de esos casos, Bonoldi, Correa Llano y Roncelli, aún se buscan sus bebés, presumiblemente en Mendoza porque es donde fueron secuestradas.

En los casos de Peralta, Palacín, Buena Nueva, Sosa y Quesada, sus bebés también se buscan, pero presumiblemente en Buenos Aires, que es donde fueron desaparecidas.

Hay otras siete mendocinas que estaban embarazadas al momento de resultar víctimas de la represión, pero que sus bebés no forman parte de las búsquedas actuales. Felipa Herrera Ramírez estaba embarazada cuando fue atacada, en su domicilio, por las fuerzas y fue asesinada allí. Liliana Amalia Galarza fue secuestrada embarazada y dio a luz en un centro clandestino de detención de La Plata. Su bebé fue entregada a la familia, pero a Liliana la desaparecieron.

Juan Bernal, era quien anhelaba ser padre junto a Felipa. Ricardo Molina es el papá de la hija de Liliana.

Iris García Soler, María Hilda Pérez, María del Carmen Moyano y Lucía Nadín son mujeres mendocinas que estaban embarazadas cuando fueron secuestradas, dieron a luz en centros clandestinos de detención de Buenos Aires y se apropiaron de sus bebés. Años después esas infancias fueron los y las nietas de identidad restituida 122, 79, 127 y 131, respectivamente.

Iris esperaba al bebé que tendría con Enrique Bustamante, María Hilda con José María Laureano Donda, María del Carmen con Carlos Poblete y Aldo Quevedo con Lucía.

Además, Gladis Castro fue secuestrada en Mendoza, estaba embarazada, fue mantenida en retención clandestina y obligada a parir. Así tuvo a su hija. A Gladis la desaparecieron y su hija es la nieta de identidad restituida 117. Walter Domínguez era el padre que esperaba a su hija con Gladis.

También hay cinco hombres mendocinos cuyas parejas estaban embarazadas al momento de ser secuestradas y desaparecidas, y cuyos bebés aún se buscan: Daniel Orozco y Silvina Parodi, en Córdoba; José Valeriano Quiroga y Graciela Perla Jatib, así como Hernando Deria López y Marta Vaccaro, en Buenos Aires; Guillermo Ángel López Torres y Graciela Susana Capoccetti en Rosario.

Finalmente, entre los casos vinculados a Mendoza, hay tres de infancias que fueron secuestradas cuando ya habían nacido. El mendocino Daniel Mariani y su pareja, Diana Teruggi tuvieron a su hija, Clara Anahí, quien fue apropiada cuando asesinaron a Diana en su hogar. Carlos Goya, mendocino, tuvo a su hijo, Carlos, junto a la mexicana María Lourdes Martínez Aranda. Ese niño fue apropiado en Mendoza, tras el secuestro y desaparición de su madre y su padre, y fue entregado a sus apropiadores en San Juan, donde creció. Es el nieto de identidad restituida 92. La pareja mendocina Laura Terrera y Alfredo Manrique tenían a su hija, Celina, cuando fueron víctimas de desaparición. Su hija fue apropiada y es la nieta de identidad restituida 87.

En síntesis, vinculados a Mendoza, hay veintidós casos de infancias apropiadas vinculados a Mendoza, de los cuales hay 14 que aún se buscan. Hay un caso de una mendocina asesinada embarazada, una bebé que nació en clandestinidad y fue entregada a la familia; y hay siete infancias que, ya en su adultez, restituyeron su identidad.  En tres casos fueron apropiaciones de bebés ya nacidos.

Estos son solo algunos de los casos de infancias atravesadas por las graves violaciones a los derechos humanos perpetrados en el contexto de la aplicación de un plan de exterminio, de un genocidio. Una de las características del genocidio en la interrupción de las formas de reproducción de los grupos sociales que son objetivo de aniquilamiento por parte de las fuerzas represivas. Estos casos así lo demuestran, pero también las casi 60 infancias que forman parte del próximo juicio oral y público que tuvo alrededor de 20 responsables investigados, de los cuales fueron imputados 15.

Cada uno de los casos mencionados pueden conocerse más a través de la página web de Abuelas de Plaza de Mayo y también a través de sus biografías rescatadas en las Hojas del vida, disponibles en la web del EPM ex–D2.

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